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La guía sencilla para conocer tu tipo de piel

Cada piel es distinta y cuenta con características especiales. Se puede tener combinaciones en estilo de comportamiento de la piel, y para que luzca radiante hay que saber cómo cuidarla.

El paso más importante para llegar a un cutis impecable es entender las necesidades específicas que tiene cada tipo de piel, la manera en la que se adapta y el cuidado que necesita.

Comúnmente se determina el tipo de piel por la manera en la que absorbe los productos aplicados, por la humedad que contiene la dermis y la sensibilidad a factores externos, ya sean por genética o como reacción a cosméticos.

Piel Seca

Este tipo de dermis se puede sentir rugosa durante el día, incluso resequedad o irritación. El estilo de vida y la dieta que se tiene puede influir mucho, así como el cambio de clima y los cambios hormonales. La causa mayor suele ser la falta de hidratación. Se puede ver claramente si se es de piel seca por la falta de humectación en ella y una resequedad visible.

Piel Mixta

Las personas que tienen este tipo de cutis suelen sentir sequedad extrema en las mejillas y frente, pero contando con una zona T un poco grasosa. Les es difícil encontrar un humectante facial fácilmente ya que el elegir uno erróneamente puede causar brotes de acné. Es fácil identificarla diciendo el rostro en mentón y mejillas, con una zona T. Así se podrá ver la diferencia en el comportamiento de la piel, llegando a la conclusión de que es una dermis mixta.

Piel Grasosa

Es común que en este tipo de piel se tenga constantemente brotes de acné, brillo excesivo, poros abiertos y los puntos negros. Normalmente este tipo de piel suele no envejecer tempranamente ni presenta arrugas prematuras. Es fácil identificarla por su comportamiento ante serums y óleos hidratantes, ya que suelen crear una sensación de grasa en exceso. Es fácil verla porque durante el día suele verse el brillo en la piel constante.

Piel Sensible

Es la piel que más necesita cuidados, y es necesario identificarla para poder saber qué productos e ingredientes pueden causar inflamación e irritación. Es fácil saber si se tiene un cutis sensible ya que es necesario probar todos los productos antes de usarlos en la piel, y su irritación constante es visible. Puede llegar a producir resequedad por algunos cosméticos.

Es necesario saber qué tipo de piel se tiene para poder saber qué ingredientes evitar, por cuáles optar y cuáles podrían ayudar a la piel a adaptarse mejor y a cubrir las necesidades que se tiene .

No olvides mantener tu piel hidratada, protegida de los rayos UV en todo momento y libre de maquillaje o residuos antes de ir a dormir.

Fotografías: Pinterest