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Faciales eléctricos: Lo que tu piel necesita

La cuestión en los tratamientos para el rostro es que ya existen muchos tipos. Pero ahora no sólo lo mejor es enfocarse en la piel, sino en los músculos de la cara. Éste régimen es lo ‘top’ del momento y vas a querer probarlo.

También  conocidos como electroterapia, éstos procedimientos se revelaron a mediados del siglo 19, poco después de que se descubrió que la electricidad puede provocar contracciones en los músculos. Las investigaciones aterrizaron el sinfín de beneficios que promueven en las células que rejuvenecen la piel.

El proceso consisten en utilizar la corriente eléctrica en un voltaje muy bajo a través de pulsaciones en la piel. Se utilizan para mejorar la apariencia del cutis e impulsar la efectividad de los productos de belleza.

Estos faciales prometen desvanecer arrugas, manchas, acné y cicatrices. Dependiendo de cuál sea lo ideal para tu piel y sin provocar dolor alguno, existen cuatro tipos de terapias eléctricas.

1. Tratamiento galvánico

Siendo el más común, este método es usado para preparar la piel asegurándose de extraer perfectamente las impurezas, incrementando y mejorando la penetración de los cosméticos aplicados en los faciales. A través de un pequeño rodillo de metal, se emiten pulsaciones químicas alcalinas, las cuales conducen la electricidad. Se masajea la cara con éste por varios minutos, abriendo los poros y promoviendo la desintoxicación de la piel.  Además de regresarle el brillo a la piel, por la producción de elastano y colágeno.

2. Estimulación neuromuscular fatídica

Este proceso es normalmente utilizado para estimular y tonificar los músculos faciales.  Incluso, en un futuro, este procedimiento podría ser funcional para eliminar la celulitis y tonificar el cuerpo. Consiste en pasar en repetidas ocasiones un dispositivo emisor de pulsaciones las cuáles harán que los nervios y músculos se contraigan. Acelerando así la regeneración y el metabolismo del mismo. Además incluye una desintoxicación de las células regenerativas, favorecimiento de la circulación y un lifting prolongado.

3. Alta frecuencia

Los procedimientos de este tipo, funcionan al activar la piel con oscilaciones de alto impacto alternando la corriente eléctrica. Se utiliza comúnmente para acelerar la eliminación del acné, eliminando por completo la grasa del cutis. Mediante un instrumento con vidrio con electrodos, se emite la energía creando una luz color violeta o naranja. Primero, se coloca una gasa en el rostro y el vidrio se frota en ésta por algunos minutos. Causando así, eliminar las bacterias en el cutis ayudando a  la rápida cicatrización de las lesiones por acné.

4. Estimulación neuromuscular

Desde los años 70’s, este método ha sido utilizado para todo el cuerpo, incluyendo el rostro. Funciona por medio de mini toques bio-eléctricos a través de una paleta de metal.  Lo más curioso de éste, es que la energía que genera a los músculos faciales y corporales, tiene el mismo efecto que el ejercitarse. Así mismo, este procedimiento ocasiona efectos de levantamiento en la piel inimaginables. Ayuda a la desaparición de estrías, y al mejoramiento de la piel dañada.

Sin duda, la tecnología nos sorprende con cada perfeccionamiento en terapias de belleza. Actualmente no se conocen efectos secundarios de éstos faciales, pero es importante que si te realizarás cualquiera de estos innovadores tratamientos, lo hagas con un especialista.

Fotografías: Pinterest.