El manjar de disfrutar nuestra piel en cuatro tiempos

El manjar de disfrutar nuestra piel en cuatro tiempos

le soin noir

Fotografías y texto por Begoña Arce

Una historia que relata la sincronicidad en el momento que la dermis alcanza su punto, un balance entre el amor propio y los cuatro tiempos en texturas.

A través de los años, los individuos deleitan un sin fin de productos dedicados a la piel, a espera de resultados perpetuos que mantengan un cutis sano e intocable; dejando a un lado la importancia de una cocción interna que expanda la belleza interior y solo sean estas texturas un mero acompañamiento del amor propio. Siendo febrero, 28 días dedicados al cuidado del órgano más extenso del cuerpo, el cual es la carta que enlista todo sobre nuestro interior y tenemos la oportunidad de satisfacerlo con ingredientes activos y naturales.

Entrance

La primer cerámica que contiene la materia prima ideal para preparar la pared dérmica componiéndose esta de una ligera base que adopte la intensidad de los próximos ingredientes en agregarse a nuestra rutina de amor propio. Comenzando por la cremosa fórmula sazonada por Estée Lauder y en tonalidad cruda para deslizarse como mantequilla y aportando una ligera presión alrededor de los ojos que darán entrada a los próximos elementos compuestos por Natura Bissé a nivel particular encargadas de sembrar en la piel nutrición y un boost de oxigenación.

Como segunda opción, la carta expone una variedad en activos naturales que aportan frescura al contacto de la dermis. En este caso el procedimiento se extiende a las extremidades para darle a las piernas una sensación de ‘baño María’ al estilo Clarins, que dejará a esta sustancia acuosa impregnarse hasta relajar profundamente la piel y conectar con nuestro interior, compatiblemente perfecta con el secreto mejor guardado en la receta de Chanel, la camelia que tratará y revitalizará a la par, las células de la piel.

Main Course

El mix de los elementos de mayor intensidad a nivel nutricional, un platillo para chuparse los dedos al conjugar la trilogía en esenciales de reparación y mantenimiento; un festín de opciones para complementar el amor propio. Así que damos pie al ingrediente central, presentado por Eucerin en una diminuta porción que se impregna hasta la última capa de la piel y dejando una superficie ideal para esparcir la untable cremosidad de Clinique a lo largo de mejillas, mentón, frente, cuello y orejas.

Dejando así mismo, la presentación más extensa al gusto del comensal, para aportar en párpados, cien y por medio de una pequeña circunferencia alrededor de los ojos la luminosidad, elasticidad y uniformidad en la piel formulada por Sisley.

Sides

Una opción de acompañamiento que consiste en aliñar la dermis con los activos florales de Givenchy que generan un balance cutáneo sin aparentes grumos y dejando una piel brillante y apetecible a recibir más texturas.

Rodeando la cerámica se encuentra el gel que incluye una fina cuberteria tallada por La Mer que emulsionan infinitos ingredientes naturales para mantener el balance perfecto dentro y fuera de la dermis, así como el procedimiento de nuestro amor propio, un festín de mezclas para consentirnos.

Dessert

Para hacerse agua la boca, la carta trae como sugerencia experimentar la degustación de la más reciente creación de La Prairie, la cual viene nuevamente acompañada por fina cubertería, en este caso de acabado irregular para que al aplicarlo sobre la piel no se deje rastro alguno de los ingredientes.

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