Categories

Laguna Cyprien: el lujo de estar presentes

Laguna Cyprien: el lujo de estar presentes

Laguna Cyprien: el lujo de estar presentes

le soin noir

Paula Prieto

¿Qué hace que un espacio se sienta realmente especial? A veces no son los muebles, la decoración ni lo que está a simple vista. Puede ser algo mucho más sutil: una vela encendida, un aroma que aparece sin avisar, la sensación de llegar a tu casa y saber que alguien cocinó.

Para Maria Pacheco y Katarina Brunback, fundadoras de Laguna Cyprien, esos detalles pueden cambiar la manera en que vivimos un espacio. La marca mexicana de fragancias y productos para el hogar nació de esta idea: convertir los momentos cotidianos en rituales y hacer que lo ordinario merezca nuestra atención.

“Esa atención al detalle hace toda la diferencia. Cómo cambia el ambiente de un espacio cuando entras y huele delicioso y, de pronto, hay como una velita encendida”, explica Maria.

La filosofía también está presente en sus propias rutinas. Para Maria, encender una vela durante un baño nocturno es uno de esos pequeños gestos que marcan la diferencia después de un día frente a la computadora.

Para Katarina, esta sensibilidad tiene además una raíz cultural. Nacida en Suecia y criada en Francia, creció rodeada de rituales que hacían de una casa un lugar acogedor.

“Los inviernos son muy oscuros, entonces también hay algo que es un reflejo un poco de mis raíces”, cuenta.

Velas, textiles, objetos sencillos y una atmósfera cálida se convierten así en una forma de disfrutar tanto los momentos a solas como los que se comparten.

Una identidad entre culturas

La identidad de Laguna Cyprien nace de la mezcla de las historias de sus fundadoras. Maria encuentra inspiración en México, en su cocina, sus rituales ancestrales y en una manera de crear que busca conservar cierta honestidad. Katarina aporta sus raíces suecas y francesas, además de los diez años que lleva viviendo en México y una relación con la perfumería que comenzó desde su infancia.

La intención, sin embargo, nunca ha sido traducir estas referencias de manera literal.

“Laguna Cyprien busca alejarse de lo súper artesanal y lo obvio”, explica Maria.

En lugar de hacer una interpretación evidente de lo mexicano, la marca toma esas referencias y las lleva hacia lugares inesperados.

Un ejemplo es Bloma Noah, su perfume corporal más reciente, inspirado en la cocina mexicana. Chipotle, chile tatemado, pimienta rosa y hojas de tabaco aparecen en una composición intensa que también habla de la feminidad desde un lugar diferente al esperado.

El nombre viene de Noah, la hija de Maria, y de la palabra Bloma, relacionada con florecer. La fragancia está inspirada en el linaje femenino, la fuerza y los recuerdos de la casa de su abuela. Incluso algunos de los materiales visuales del perfume fueron grabados ahí.

“Cuando hablamos de lo femenino, casi siempre la gente lo relaciona con lo sutil, lo floral, lo dulce. Y este perfume es súper fuerte, súper intenso. Tiene hojas de tabaco, chile tatemado, chipotle. Es mucho fuego, mucha fuerza”, cuenta Maria.

Para Katarina, su primera fragancia parte de una memoria distinta. Al usarla, vuelve a los veranos de su infancia en Suecia: caminar descalza sobre el pasto, andar en bicicleta hacia un lago, nadar durante el verano o patinar sobre él en invierno. La naturaleza aparece ahí como un recuerdo que se activa a través del aroma.

Y es precisamente en esa capacidad de evocar recuerdos donde la marca encuentra uno de sus puntos más interesantes. Un perfume puede partir de una historia personal, pero termina construyendo una distinta en cada persona que lo usa.

“Todos los desarrollos, todos los perfumes, los co-creamos Maria, yo y nuestra perfumista, y eso hace que siempre haya un reflejo de nosotras en el producto”, explica Katarina. “La belleza es que de esa forma siempre se van a reflejar esas identidades, esas culturas y esas formas de ver el mundo.”

El lujo de detenerse

Hablar de rituales lleva inevitablemente a hablar de lujo. Pero para Laguna Cyprien, el lujo contemporáneo tiene poco que ver con acumular objetos y mucho más con recuperar algo que se ha vuelto escaso: el tiempo.

Katarina llegó a esta conclusión incluso antes de crear la marca. En 2017, durante su tesis de maestría sobre la percepción del lujo entre millennials, encontró que la desconexión ya era considerada una de las características que definían este concepto.

Hoy, esa idea atraviesa la filosofía de Laguna Cyprien.

“Estás en el baño, tienes una velita y es realmente uno de los pocos momentos del día a día donde te encierras, estás solo, estás desnudo. ¿Por qué no aprovechar y elevar esa experiencia? De desconexión total y de conexión contigo mismo?”, reflexiona.

La misma idea puede aplicarse a cosas tan sencillas como salir a caminar, tomar aire, observar los árboles o alejarse unos minutos de la pantalla.

No se trata de escapar de la rutina, sino de encontrar dentro de ella pequeños espacios de pausa.

Una marca construida desde la amistad

Laguna Cyprien comenzó hace seis años, a partir de la amistad entre sus fundadoras. Maria trabajaba como freelance en el área creativa cuando conoció a Katarina, quien se encargaba del marketing digital. Rápidamente descubrieron que sus perfiles eran complementarios.

“Creo que nació mucho de eso: de una amistad, pero también de un muy buen equipo. Somos súper complementarias y eso también nos dio mucha confianza”, recuerda Maria.

Esa confianza las llevó a dejar sus trabajos y apostar por el proyecto.

Con el crecimiento llegó, sin embargo, una pregunta más complicada: ¿cómo mantener los valores originales cuando aparecen nuevas oportunidades?

Para ambas, una parte de la respuesta ha sido aprender a decir que no.

Han rechazado proyectos que no estaban alineados con sus principios, incluso cuando representaban oportunidades de crecimiento. Hace aproximadamente un año y medio, además, formalizaron este compromiso al convertirse en una Empresa B certificada.

La filosofía también se refleja en su forma de producir. Aunque fabricar en otros mercados podría resultar más sencillo o económico, Laguna Cyprien ha decidido priorizar proveedores locales y, siempre que es posible, trabajar con mujeres.

“Sería mucho más fácil trabajar con un aliado francés, español o chino, pero no va con nuestra filosofía. Entonces, por lo mismo, es como: no, hay que quedarnos aquí”, explica Katarina.

Para una marca mexicana que busca crecer en un mercado cada vez más global, permanecer local no es una limitación, sino parte de su identidad.

Más allá del producto

Quizá una de las diferencias de Laguna Cyprien está en lo que sucede después de la compra. Sus productos funcionan como un punto de partida para construir experiencias que pueden ir mucho más allá del hogar.

El acompañamiento puede llegar hasta proyectos externos: una galería que prepara una exhibición, un espacio que quiere desarrollar una atmósfera específica o alguien que busca transformar su casa a través del aroma.

“La interacción va más allá del día a día”, explica Katarina. “Te ayudamos a que tú logres esa experiencia en tu casa, en tu galería, en tu estancia.”

Y esa búsqueda también explica por qué la intención no es saturar un espacio de aroma, sino despertar curiosidad.

Que alguien entre a un lugar y piense que algo huele bien sin saber exactamente qué es. Como cuando llegas a casa y percibes que hay comida recién hecha, pero el olor viene desde otra habitación. No sabes qué están cocinando, pero quieres descubrirlo.

Esa es la sensación que Laguna Cyprien busca provocar: una presencia sutil, capaz de llamar la atención sin imponerse.

Una marca que cambia de piel

Ahora Laguna Cyprien está entrando en una nueva etapa. La marca trabaja en una transición que contempla una línea especialmente desarrollada para jabones y cremas y que podría significar la despedida de algunos de sus aromas actuales.

Es un proceso de cambio, pero también una oportunidad para replantear lo que sigue.

“Como todo en esta vida, pues va mutando, cambiando de piel”, dice Maria.

La intención será comunicar esta evolución con transparencia a su comunidad y mantener una de las características que ha definido a la marca desde el principio: hacer las cosas con intención.

Al final, Laguna Cyprien no propone simplemente perfumar una habitación, cuidar la piel o encender una vela. Propone prestar atención.

A ese momento después de bañarte. A una memoria que aparece al reconocer un aroma. A la luz de una vela en una noche cualquiera. A caminar unos minutos sin mirar el teléfono.

Porque el lujo, como lo entienden Maria y Katarina, quizá no sea tener más. Es poder detenerse lo suficiente para darse cuenta de lo que ya está ahí.

FOTOGRAFÍAS: L’BEAUTÉ y CORTESÍA DE LA MARCA

DESCUBRE MÁS: Del verano al otoño: 5 trends de makeup para el cambio de temporada