The Boss: MADELEINE FRANDSEN, la visión danesa que redefine la sastrería sustentable
(La visión danesa que redefine la sastrería sustentable)
La visión danesa que redefine la sastrería sustentable
El destino la llevó a construir un imperio inesperado, Madeleine Frandsen, la empresaria danesa detrás de Havre Studio, ha conquistado la industria con su propuesta de sastrería sustentable, enamorando a figuras como Emily Ratajkowski, Elsa Hosk, Hailey Bieber y Kendall Jenner.
fotografía CHUSS MONTEALEGRE
protagonista MADELEINE FRANDSEN
locación HAVRE STUDIO
entrevista SOFÍA ZUCKERMANN
Lo que comenzó hace cinco años como un proyecto casero, hoy es un taller en el corazón de la colonia Juárez, donde un talentoso equipo de sastres mexicanos está redefiniendo la moda con un enfoque artesanal y consciente. En un mundo donde la sostenibilidad es clave, Havre Studio no solo ha elevado el concepto del tailoring moderno, sino que ha demostrado que el diseño y la responsabilidad pueden y deben ir de la mano.
L’Beauté ¿Qué te inspiró a dar el salto y comenzar tu propio negocio?
Madeleine Frandsen Havre Studio surgió casi por casualidad. Me mudé de Copenhague a la Ciudad de México con mi prometido hace seis años, al principio, todo empezó como un hobby. Nuestra ropa y equipaje quedaron atrapados en la aduana durante seis meses, así que comencé a comprar sacos vintage que me encantaban pero que no me quedaban bien.
Fue entonces cuando conocí a Lupita, una costurera, y le llevé una prenda para hacerle ajustes. Empezamos a experimentar con los cortes, a divertirnos con los diseños y, al mismo tiempo, yo practicaba español dos veces por semana. Luego abrí una cuenta de Instagram y la gente simplemente se enamoró de la ropa.
Mis amigos que venían de visita llevaban maletas llenas de nuestros trajes a Copenhague, la gente los recogía en casa de mis papás. Fue cuando llegó la pandemia cuando realmente me di cuenta de que esto era un negocio y no solo un hobby, porque la gente empezó a depender de él tras perder sus empleos.
LB ¿Cuáles han sido los mayores desafíos en tu camino como emprendedora y cómo los superaste?
MF Al principio, tuvimos una respuesta increíble, y eso me puso muy nerviosa porque sentía que, de repente, no sería lo suficientemente buena en nada. Tenía 22 años y tuve que ganar confianza trabajando duro y demostrarme a mí misma que podía.
Cuando realmente te esfuerzas por algo, comienzas a perder ese sentimiento de síndrome del impostor. Ese fue el mayor reto: perder y recuperar la confianza en mí misma.
LB ¿Qué consejo le darías a otras mujeres que quieren iniciar su propio negocio?
MF Es fundamental dedicarle muchas horas, trabajar arduamente y analizar tu producto con ojo crítico. Debes preguntarte si es algo que realmente necesita la gente, si hay un vacío en el mercado y cómo puedes diferenciarte.
Hoy en día, hay muchas personas haciendo muchas cosas, pero también hay muchas más oportunidades que hace algunos años. Una vez teniendo un buen producto, el marketing más poderoso es el boca a boca: que la gente hable de él y lo recomiende, especialmente entre mujeres.
LB ¿Cómo imaginas el futuro de tu negocio en los próximos cinco años?
MF Es difícil de predecir porque, hace cinco años, Havre Studio comenzó en mi cuarto y nunca hubiera imaginado que estaríamos aquí. Si hace cinco años me hubieran mostrado en donde estamos ahora, habría pensado: Wow, end goal!
En los próximos cinco años quiero optimizar aún más nuestro sistema de upcycling. Actualmente somos un equipo de 15 personas, pero me gustaría llegar a 30 o 40. También quiero tener más presencia física en otras partes del mundo. Básicamente, seguir haciendo lo que hacemos, pero a una escala mayor. Creo que eso sería increíble… y también poder tomarme un break.
LB ¿Qué te motivó a crear Havre Studio?
MF Mi mayor motivación surgió cuando estalló la pandemia. Los pocos sastres y tintoreros con los que trabajaba perdieron todos sus ingresos de la noche a la mañana. Como danesa, crecí en un sistema de bienestar muy sólido, pero aquí vi que muchas personas dependían totalmente del trabajo que recibían y de repente, se quedaron sin nada. En ese momento, no se trataba de iniciar un negocio, sino simplemente de ayudarlos a sostenerse.
En ese entonces, (como muchos) pensaba que la pandemia duraría solo un mes o algo así. Pero, de repente, nos convertimos en la principal fuente de ingresos de muchas personas. Ellos empezaron a contratar a sus familiares, amigos y esposas. Esa fue nuestra gran motivación, especialmente al principio.
LB ¿Cuál fue tu momento “lo logré”? ¿Cuándo te diste cuenta de que esto se estaba volviendo grande?
MF Es difícil de decir porque la gente suele asumir que fue cuando celebridades como Hailey Bieber, Elsa Hosk o Kendall Jenner comenzaron a usar Havre Studio. Pero, para ser honesta, eso no me resulta tan tangible.
Todavía no siento que “lo haya logrado”. Siempre vas moviendo la meta, pero son los pequeños momentos los que realmente me impactan. Por ejemplo, el otro día vi a una mujer cenando con uno de mis sacos. Luego, en Londres, vi a otra con nuestra tote bag. También, ver nuestras piezas en tiendas departamentales en Hong Kong, Noruega o Australia ha sido surreal.
Tal vez sea porque soy danesa y somos personas muy humildes, pero no siento que “lo haya logrado”. Sin embargo, hace cinco años, si me hubieran mostrado mi situación actual, habría pensado: ¡Dios mío, meta cumplida, me retiro!
Ahora estoy aprendiendo a apreciar esas pequeñas grandes victorias y a seguir explorando nuevos aspectos del negocio. Hace unos meses, nuestro proveedor de trajes, Esteban, nos contó que acababa de pagar su hipoteca, y eso fue un logro enorme para mí.
LB ¿Qué mujer te ha inspirado en los negocios o en la vida?
MF Mi mamá, ella es increíblemente inteligente, humilde y una persona muy buena. Y creo que con esas cualidades se puede llegar muy lejos en la vida.
Además, en los negocios, me inspira mucho Aimee Smale, la fundadora de Odd Muse. Aunque nuestras marcas son muy diferentes, ella es muy trabajadora, super cool y muy amable.
LB ¿Qué diferencia a tu marca de otras?
MF Hay muchas cosas. Sin sonar pretenciosa, soy una persona bastante normal, y creo que muchas se identifican con mi estilo. No tengo un gusto excéntrico, pero tampoco quiero usar looks aburridos.
Lo que realmente nos distingue es que somos genuinamente sustentables. Cada pieza es única, utilizamos materiales de alta calidad como lana y seda, y nuestro proceso de producción es un esfuerzo comunitario. Hay mucha pasión detrás de cada prenda, y creo que la gente puede sentir eso al usarlas.
LB ¿Cuáles son tus tres productos de belleza favoritos?
MF ¡OMG, soy malísima con esas cosas! De hecho, acabo de aprender el mes pasado que hay que mojar la beauty blender antes de usarla.
Pero diría que amo todos mis productos para el pelo de Maginista, una marca danesa increíble fundada por mi estilista y su esposo. También me encanta el protector solar de Beauty of Joseon.
Acabo de comprar unas mascarillas faciales en Amazon llamadas Collagen Mask de Biodance, ¡son increíbles! Dormí con una anoche y me encantó. Ah, y el bronceador en crema de Chanel… aunque está sold out en todas partes.
LB ¿Qué sentimientos o mensaje esperas transmitir con tu marca a otras mujeres?
MF Quiero que todo provenga de un lugar de amor, desde la producción hasta cómo quiero que las personas se sientan al usar nuestras prendas.
Quiero que todos nuestros clientes encuentren algo que les quede bien, sin importar si son muy bajitas, muy altas o tienen proporciones diferentes a los estándares tradicionales de la moda.
En resumen, Havre Studio es amor en cada etapa del proceso: desde la selección de materiales hasta el respeto por la historia de cada pieza y el aprecio por las mujeres y hombres que usan nuestra ropa.
DESCUBRE: Mara Ortega, El arte de ser







