Categories

La floristería de aromas

La floristería de aromas

La floristería de aromas

le soin noir

Fotografías y texto por Begoña Arce

La historia que cuenta una exquisita recolección de notas orgánicas, la impecable forma de vestir al momento de tocar la piel.

Entre tallos, flores y plantas, una flora rica en infinitos ingredientes que viven dentro de la cristalería mejor curada que visten la piel; casa de las gotas más exquisitas en cuanto a seducción, autenticidad y juventud se refiere. Una floristería de jugos ideales para transportarse en el tiempo, encontrándose con nuevas emociones y sentimientos a cada paso en el que la piel se delata con ese glow que nace en cuanto la luz toca las clavículas, el cuello y las partes del cuerpo que se vistan con los aromas más cotizados.

La limitada selección de ingredientes que desglosan la perfumería de las reconocidas Casas ubicadas en países como Francia y Estados Unidos. Presentando una floristería, que entre su diversa flora se esconde la vidriería rica en finura y elegancia dando por medio de su rocio una experiencia olfativa.

Recetas que se han convertido en un legado para las futuras generaciones que toquen el instrumental de las Casas dedicadas a la perfumería, creando en este transcurso, nuevas versiones de los jugos que inundan la piel como en el caso de CHANEL No5 Eau de Parfum, un frasco inspirado en la Place Vendôme de París que guarda la canasta de ingredientes recolectados por Olivier Polge, una edición limitada sobre el clásico de la Maison, una mezcla que cumplió su primer centenario el año pasado.

Pasados los años a principios de los años 60, nuevamente en París la Casa Diptyque encontró entre bayas de enebro, cedro, haba tonka y jazmín, una nueva composición llamada Orpheon Eau de Parfum. Un perfume que inspira a toda floristería que le rodee, el cual es capaz de hacer viajar a través del cálido aroma que traslada a los rincones parisinos mas alegres.

Llegamos a 1999 cuando Calice Becker crea un adorno floral para vestir con los brotes más especiales de Grasse en Francia; una destilación que se guarda en la escultura dorada de J’Adore de Dior, que le da vida a cualquier jardín, la cual se impregna en la piel para dejar un perpetuo aroma de frescura y sensualidad.

Al año siguiente, Alberto Morillas creo una bouquet floral para la floristería de Kenzo con Casia, Espino Blanco, Violeta de Parma y una singular Rosa Búlgara que le dio vida al conocido Flower Eau de Parfum, una experiencia poética que convierte el aroma en una adicción para todos los presentes en la florería. Marcando un parte aguas para diferenciar los clásicos de la era contemporánea dentro de la perfumería.

Cuando en el año 2016, Carolina Herrera crea la primera versión de un femenino y elegante florero que hoy guarda un jugo floral que rocia la piel con la fusión de texturas y colores de ingredientes como grosella roja, lychee, vainilla bourbon, rosas y algunos que otros acentos; el accesorio perfecto para las mujeres Very Good Girl.

Con este idóneo movimiento olfativo la casa Tom Ford se inspira en el jardín del autor para reunir un bouquet llamado Rose Prick repleto de rosas en sus diferentes variantes que al tocar la piel se fusionan con todas las personalidades que deleiten el aroma.

Siendo el mismo año que el anterior jugo, 2020, Cartier presenta un extracto conformado por las flores más cotizadas que se guardan dentro de la cristlería más fina y se posiciona al Pur Muguet sobre un pedestal rojo.

Por último la recolección del año pasado trajo una mezcla de ingredientes que viven dentro de un frasco difícil de encontrar por su capacidad de camuflajearse entre la floristería, Ralph’s Club Eau de Parfum, desprende entre las ramas un olor amaderado que acapara el tiempo por su larga duración de la masculinidad entre la selva.

Encuentra aquí The Icons Book.