Febrero 2021 — Skincare Issue

Los efectos del azúcar en la piel y cómo combatirlos

Los efectos del azúcar en la piel y ¿cómo combatirlos?

Los efectos del azúcar en la piel y cómo combatirlos

Los efectos del azúcar en la piel y ¿cómo combatirlos?

rayita

Isabel Carus

El exceso de azúcar en la piel disminuye el nivel de colágeno y produce una reacción conocida como glicación que tiene varias consecuencias, te decimos cuáles son.

Para cuidarse por fuera, hay que empezar por dentro. Todos los hábitos que tienes repercuten directamente en el aspecto de la piel, desde lo que comes, hasta el tabaquismo, el deporte, el sedentarismo… El rostro es un fiel reflejo de la vida que llevas y, si estas dispuesta a cuidarlo, debes empezar por revisar tu alimentación.

El consumo excesivo de azúcar, no beneficia para nada a la salud y mucho menos al rostro. Cuando se consume en exceso, este alimento produce en el cuerpo una reacción conocida como glicación, un proceso químico que hace un daño oxidativo en las células, lo que provoca un envejecimiento prematuro de la piel.

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¿El consumo excesivo de azúcar causa arrugas?

Además de factores genéticos, la exposición solar o fumar, la alimentación es un elemento que hay que tener en cuenta cuando se trata de la aparición de arrugas. Una dieta rica en azúcares refinados y grasas poco saludables contribuirá a la oxidación, deshidratación y envejecimiento de la piel.

Una de las moléculas más afectadas por la oxidación que produce el azúcar son las proteínas, como por ejemplo el colágeno. Encargado de mantener la elasticidad de la piel y de evitar los descolgamientos. Las moléculas de azúcar y glucosa son extremadamente reactivas, se adhieren a las fibras de colágeno. Estas se unen y se vuelven rígidas e inelásticas, creando arrugas. Lo peor de todo es que este proceso ocurre cada segundo, cada día, los 365 días del año.

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¿Tomas más azúcar de la cuenta?

Los efectos que vemos reflejados en la piel a medio o largo plazo son un engrosamiento y oscurecimiento de la misma, hinchazón o edema (retención de líquidos) con visibilidad en las ojeras, deshidratación y la formación prematura de arrugas. Al mismo tiempo, los propios mecanismos de defensa contra el envejecimiento de nuestro cuerpo disminuyen a partir de los 25 años. Nuestro nivel de L-Carnosina, por ejemplo, se reduce a un 70% a los 30 años. La sacarificación, y por ende el envejecimiento de la piel y la aparición de arrugas, avanza sin que la nada la detenga.

Los efectos del azúcar en la piel y cómo combatirlos
Los efectos del azúcar en la piel y cómo combatirlos

¿Se pueden combatir las arrugas causadas por el consumo excesivo de azúcar?

Reparar el daño que ha causado el exceso de azúcar es posible, pero hay que cambiar nuestros hábitos. Es necesario beber mucho líquido, hacer ejercicio aeróbico adecuado a la edad y situación personal, dormir un mínimo de 7 horas diarias, evitar exponerse al sol en horarios de 12 a 16 horas y aplicar protección solar todos los días.

Además de utilizar los productos cosméticos adecuados para ello, que sean muy hidratantes y poner especial atención en la limpieza facial durante nuestra rutina de belleza. Un ingrediente que no puede faltar en nuestra cosmética de recuperación por el daño oxidativo es la L-Carnosina. La L-Carnosina es perfectamente capaz de interceptar las moléculas de azúcar antes de que se adhieran a las fibras de colágeno a través de un punto de unión. Sin embargo, debemos tener en cuenta que las moléculas de azúcar se unen firmemente al poco tiempo y ya no pueden separarse de las fibras de colágeno.

Gracias a recientes estudios, ahora sabemos que la L-Carnosina puede incluso llegar a interceptar aquellas moléculas de azúcar que todavía están unidas débilmente a las fibras de colágeno. Este activo es como un imán que las atrae con fuerza. Después, transporta la glucosa y azúcar capturada a nuestras células para que comience el proceso de regeneración. Se regenera sin el riesgo de destruir nuestras fibras de colágeno.