El origen de algunos productos icónicos de belleza

Toda ‘beauty lover’ tiene un cajón o repisa con los productos que son clave para lograr la rutina ideal de belleza. Te contamos su historia.

 

YSL Beauté Touche Éclat Radiant Touch

La forma de este icónico pincel corrector e iluminador nació después de que Terry de Gunzburg
mezclara una crema hidratante, con una base para la piel y pigmentos luminosos. El experto trabajó
en la fórmula y el diseño durante dos años y guardó el resultado durante otros tres hasta que lo
lanzó al mercado tras ser nombrado director creativo.

 

Urban Decay Naked Palette

En 2010, Wende Zomnir estaba empacando para un viaje cuando se dio cuenta lo poco práctico que
era llevar más de cuatro sombras en su bolsa de maquillaje. A partir de ello, pensó en una paleta
que terminó conteniendo 12 tonos inspirados en los distintos colores de piel. El proceso de
elaboración de este producto tarda 20 semanas, desde el diseño, hasta llegar a la tienda y requiere
de más de 50 personas involucradas en su creación.

 

 

Lancôme Bi-Facil Eye Makeup Remover

La química Brigitte Ladan acababa de empezar a desarrollar productos para la firma de belleza
cuando se le asignó la tarea de crear un desmaquillante específicamente para el área de los ojos en
una época en la que apenas había limpiadores bifásicos. Después de ocho meses probando
diferentes versiones, finalmente surgió la fórmula que elimina el maquillaje resistente al agua y que
ha ganado premios internacionales.

 

 

Elizabeth Arden Eight Hour Cream

Esta fue la primera marca en desarrollar productos de belleza travel-size. Actualmente, este clásico
es considerado un objeto de culto y fue creado en 1930. Al día de hoy sigue siendo uno de los
favoritos y uno se vende cada 30 segundos en algún lugar del mundo.

 

Chanel Nº5

Para crear la fragancia con la que hizo su debut en 1921, Gabrielle Chanel le pidió a Ernest Beaux
–un antiguo perfumista de la aristocracia rusa– que escogiera ingredientes sintéticos nuevos en
lugar de únicamente aceites esenciales florales. Después de 10 meses, Beaux le presentó 10
variaciones diferentes. Coco seleccionó la quinta supuestamente porque el cinco era su número de
la suerte y el resto, como dicen, es historia.

 

 

Crème de la Mer

La historia de la marca empezó cuando el Doctor Max Huber sufrió quemaduras en la piel, razón por la que empezó a estudiar los poderes regeneradores del mar. Inspirado en el océano, el físico
fermentó algas marinas ricas en nutrientes con otros ingredientes naturales. Doce años y 6 mil
experimentos después, nació el producto con el que reconstruyó su propia piel.

 

Fotografías: Cortesía de las marcas