Louis Vuitton x Yayoi Kusama, una nueva conversación

Louis Vuitton x Yayoi Kusama, una nueva conversación

Inés Abouchard Leal

Louis Vuitton retoma la conversación, —o colaboración con la artista Yayoi Kusama— iniciada en 2012, pero esta vez con cuatro episodios o sub colecciones donde veremos los característicos puntos de la artista en diferentes versiones.

Yayoi Kusama vuelve a unir fuerzas con la casa de marroquinería francesa, Louis Vuitton, para presentar una nueva colaboración con los clásicos puntos que caracterizan a la artista nipona.

La firma de lujo Louis Vuitton es conocida no solamente por su saber hacer en objetos en piel, —el oficio que le concedió la inicial fama con que despegó—, sino que además, goza de gran prestigio por sus colecciones tanto de hombre como de mujer, temporada tras temporada. Dichas colecciones han sido curadas e intervenidas por múltiples artistas, —Jeff Koons, Sol LeWitt, Richard Prince, Takashi Murakami, por nombrar algunos—, de entre los cuales destaca Yayoi Kusama, quien de nueva cuenta se une a la casa francesa para intervenir espacios, además de las colecciones menswear, womenswear, lentes, accesorios, e incluso fragancias.

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Tal como retomar una conversación pendiente, Kusama y Louis Vuitton se unieron una vez más para dar vida a una serie de prendas, accesorios y fragancias gracias a la intervención con motivos moteados, propios de la artista.

Esta colección se presentará en dos partes: la primera que salió al mercado el 1de enero en Asia y el 6 de enero a nivel mundial, y la segunda parte estará disponible a partir de 23 de marzo. Dividida en cuatro sub colecciones, agrupadas por materiales, exploremos más de cerca qué compone cada una de ellas:

Elaborados con pintura en serigrafía, esta versión de los puntos de Yayoi Kusama es la versión más cercana a la primera colaboración entre ambos, en 2012. Dichos puntos se remontan a aquellos que ella solía pintar desde niña y ahora podemos verlos interviniendo el clásico monograma de la casa en bolsos, prendas de piel, nylon y seda, incluso en los imperdibles trunks de viaje.

Como órbitas infinitas, los puntos metalizados eluden a la “Space-Age” de los años 60 y a una de las obras que Kusama presentó en la Bienal de Venecia en 1966.

Como continuación a los Infinity Dots, esta versión se verá en ambos lanzamientos en colores que van desde el negro, rojo y amarillo, hasta blanco en las piezas y siluetas más icónicas de la casa.

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Una obsesión más de Yayoi: los florales. Psychedelic Flower representa la belleza efímera de una flor compaginada con la eternidad de las series anteriormente mencionadas.

Dichas colaboraciones serán celebradas alrededor de mundo en forma de pop-up stores, billboards, e incluso en video juegos.