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El secreto detrás de brochas limpias y que duran más tiempo

Si no tienes la costumbre de lavar tus brochas, es hora de empezar. No se trata unicamente de cuidar el rendimiento de tus herramientas, dejarlas mucho tiempo sin enjuagar puede ser perjudicial para tu cara ya que acumulan bacterias, polvo y mugre. Provocando irritaciones, granitos, poros tapados e infecciones.

Para que no sufra tu piel, ni tu look, mantén tus brochas limpias con estos tips:

 

No dejes que pase un mes sin hacerlo.

Lo más recomendable es lavarlas cada semana, pero siendo realistas, pocas tienen tiempo para hacerlo. Además, tampoco se trata de maltratar las cerdas de tus brochas, solo fíjate que no pasen más de cuatro semanas sin darles una buena limpieza.

 

Invierte en un buen shampoo.

Puedes emplear el método típico de remojarlas en agua caliente y aplicar una gota de jabón convencional, pero si realmente quieres cuidar tus brochas, busca un shampoo especialmente diseñado para eso. Son más gentiles con las cerdas y evitan que se acumulen bacterias.

Brush Conditioning Shampoo, Bare Minerals (310 pesos).

Hazlo con cariño.

Este proceso toma algo de tiempo. Si caes en la desesperación y tallas demasiado fuerte la brocha sobre cualquier superficie, podrías doblar las cerdas o hacer que se caigan.

Sigue estos pasos:

1 Remójalas en agua tibia (OJO: Sólo moja las cerdas, pero evita que entre en contacto el sujetador o mango, ya que a veces el pegamento que usan para unirlo no es resistente al agua.)

2 Aplica una gota del shampoo en cada una.

3 Para eliminar el maquillaje acumulado, masajea la brocha con movimientos circulares sobre la palma de tu mano. Haz esto hasta que el agua salga limpia.

4 Peina las cerdas para que regresen a su forma original. Si no, se secarán despeinadas.

5 Déjalas sobre una superficie plana para que se sequen. Les tomará algunas horas pero tendrás brochas limpias que harán mejor su trabajo, y sin sacarte granos.

Recuerda que no todas son iguales.

Las brochas, al igual que el pelo, tienen texturas y tamaños diferentes. Las que tienen cerdas finas o de pelo animal (por ejemplo, aquellas que usas para difuminar tus sombras) deberás lavarlas con más delicadeza y precaución. Aquellas que tienen cerdas gruesas o con pelo sintético (como las que usas para aplicar tu base o bronzer), por lo regular se pueden volver ásperas con el tiempo. Busca acondicionarlas y lávalas con más frecuencia.

Por último, ¡no olvides a las esponjas! Al ser porosas, absorben mucho más maquillaje, pero también el aceite de la cara y las bacterias. Procura enjuagarlas con agua después de cada uso, e igual que a las otras brochas, lávalas una vez al mes con un jabón especial.

Original Makeup Sponge, BeautyBlender (560 pesos)