‘Contouring’ y ‘strobing’ ¿Cuál es la diferencia?

La industria del maquillaje crece por segundo y con ella las distintas técnicas que utilizan los expertos y se pueden adaptar sencillamente a la rutina diaria. El secreto recaer en saber lo que diferencia a cada una y qué herramientas utilizar en cada caso

La magia del maquillaje, más allá de esconder imperfecciones, consiste en realzar las facciones de la cara y minimizar aquellas zonas menos convenientes. Todo esto por medio de un juego de luz y sombras que por medio de las distintas técnicas se ha convertido en el mejor aliado de toda beauty addict. 

¿En qué consiste el ‘contouring’ ?

Una de las primeras técnicas de maquillaje a nivel profesional que surgieron fue el contouring. Esta consiste en el uso de colores claros y obscuros sobre la piel para resaltar ciertas facciones, afinar la estructura y profundizar los rasgos a partir de un mapa facial donde, por medio de fórmulas en color café -tanto en crema como en polvo- e iluminadores, se puede lograr armonizar el rostro visto como un todo.  Lo increíble de este proceso es que, de llevarlo a cabo correctamente, se logran grandes efectos ópticos.

El ‘coutouring’ se maneja en cuatro reglas indispensables.

1. Se debe aplicar un tono más claro en el rostro en las zonas que se quieran resaltar.
2. Las zonas que se quieran disminuir, delinear o modificar se aplican el tonos oscuros.
3. Se debe difuminar todas las zonas para realzar los rasgos, suavizar algunas partes para que se obtenga un efecto supernatural y no se vean manchas de tonalidades.
4. Se debe conocer el tipo y forma de rostro que se tiene para aplicar los productos correctamente.

¿En qué consiste el ‘strobing’?

Esta técnica también conocida como nuevo contouring se basa en crear un efecto barnizado y luminoso en la piel mediante iluminadores y correctores que otorgan dimensión y definición. El producto indispensable para lograr este efecto glowy es el iluminador, mismo que se debe aplicar en distintas zonas del rostro. Por lo general se aplica en puntos estratégicos como: boca, nariz, frente y pómulos. Es ideal para crear dimensión, definición e incrementar la luminosidad de forma puntual en las diferentes zonas del rostro mediante correctores o iluminadores.

El ‘strobing’ tiene cuatro reglas indispensables:

1. Se debe utilizar el iluminador adecuado dependiendo tu tono de piel.
2. No se debe aplicar en áreas que tengan arrugas, ya que aumentara su efecto.
3. Si tiene piel grasa es necesario aplicar minuciosamente ya que con los brillos se incrementan las líneas de expresión.
4. Si se aplica en pieles claras o bronceadas, queda muy artificial, de preferencia se debe usar bases en tonos suaves.

Fotografías: Pinterest