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Hair Issue – April 2020

No es hambre es ansiedad, aprende a controlar cuanto comes

No es hambre es ansiedad, aprende a controlar cuanto comes

rayita

Josahandry Lia Moreno

Confundir el hambre con el ocio, el estrés, o el aburrimiento es algo muy común, por eso te ayudamos a manejar tus emociones para tener mejores hábitos.

A veces utilizamos la comida para controlar las emociones, por eso es muy importante aprender a identificar cuándo realmente tenemos hambre debido a que, en ocasiones, nuestro cuerpo suele confundir la ansiedad con la necesidad de comer. 

A esto le conoce como hambre emocional, gracias a que nuestro estado de ánimo influye de manera determinante en nuestras ingestas de alimento. Alguna vez te has preguntado, ¿por qué nuestra necesidad de comer aumenta cuando estamos aburridos?

La respuesta es sencilla, todo tiene que ver con el estado de debilidad y cansancio asociado con el tiempo libre y el ocio. Inconscientemente pretendemos llenar todos estos vacíos consumiendo toda clase de alimentos. Sin embargo, durante estos ataques solemos elegila opción menos saludable de todas, lo que se debe, básicamente, a que los niveles de glucosa en nuestro cuerpo disminuyen junto con la alteración de esas emociones, y necesitamos glucosa para recuperar su equilibrio, lo que se traduce, ante todo, en necesidad por ingerir dulces y carbohidratos. 

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«Casi todas las alteraciones de nuestro mundo emocional tienen un reflejo en el modo en que nos alimentamos.»

—  Isabel Menéndez, psicóloga

Si bien está comprobado que comer nos otorga placer y nos calma psicológicamente, esto puede provocar el aumento de peso y un descontrol en los hábitos alimenticios. Por todo ello, es necesario escuchar a nuestro cuerpo y no llevarlo al límite, aquí te compartimos algunos consejos para evitarlo. 

Estrategias para evitar comer por ansiedad

Haz más ejercicio 

La ciencia confirma que mantenerte activo ayuda a controlar las emociones, ayuda a segregar la hormona de la felicidad, a sentirnos mejor con nosotros mismos y, en general, a ser más conscientes de lo que es más saludable para nosotros. Por consecuencia, mantendrá tu mente ocupada y lejos de la cocina.  

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Bebe más agua 

El cerebro suele confundir el hambre con sed, debido a que cuando el cuerpo se siente deshidratado provoca la misma alerta por lo que si bebes un vaso de agua y al rato sientes hambre, sí, lo es, pero si pasa lo contrario, simplemente era sed. Recuerda que lo recomendable es tomar dos litros de agua al día. 

No te saltes las comidas 

Los expertos sugieren tener cinco comidas cada tres horas, esto para que nuestro metabolismo se mantenga activo y, por ende, nos sintamos satisfechos. Así que, trata de respetar tus hábitos y agregar colaciones sanas durante cada intermedio. 

No compres comida chatarra 

Si no está a tu alcance es mucho menos probable que lo consumas, así que procura que tus compras estén llenas de snacks saludables como: almendras, arándanos, semillas, etc. 

Aprende a reconocer el hambre real 

El hambre alcanza su máximo punto aproximadamente cada 90 minutos, pero si comiste dentro de las últimas dos o tres horas, probablemente sea ansiedad. Algo muy importante para entender este punto es observar las señales físicas, dolor de cabeza, la sensación de debilidad o el agotamiento por razones inexplicables pueden ser señales de que necesitas comer.  

Tampoco olvides que si estás bajo un desgaste físico considerable, puede que tu cuerpo necesite más alimento, si este es caso consulta con un experto.  

Por último, te ayudamos a controlar el ansiedad, da click aquí. 

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Fotografías: Pinterest