New Mom: 10 claves para recuperar tu figura

Texto: Inés Willis 

Creo que puedo asumir que uno de los grandes temas para toda mujer a la hora de elegir ser mamá es el temor a cómo quedará su cuerpo después de tener a su bebe y si hay realmente una manera de recuperar la figura.

Después de ese acto de amor tan incondicional: prestarle y poner todo tu cuerpo en función de otro; ¿cuándo deja de ser una herramienta para tu bebe? ¿cuándo recuperas el poder sobre el?

Enseguida quise indagar más sobre el tema y dónde mejor que en todos los chats de amigas que ya han pasado por esa experiencia, después de todo ellas son las verdaderas maestras. En dos minutos era una lluvia de comentarios imparable: ideas, experiencias, buenas madres y no tan madres contando sus intimidades, temores, alegrías y tristezas con la experiencia o la posibilidad física de ser mamá. Evidentemente, es un tema que nos importa a todas.

Creo también, que mientras no afecte un tema de salud, es válido decir que no es una obligación querer recuperar un cuerpo que quizás relacionas con otro momento de tu vida. Quizás eres de las que sabiamente reconoce que el cuerpo cambia con el embarazo y lo conviertes en un acto de gran entrega natural que a fin de cuentas vale la pena ¿no?

Volver (o no) a recuperar tu figura tras el parto debe ser una elección muy personal basada en cómo te sientas contigo misma.

Muchas veces podemos sentirnos presionadas por estas espectaculares “Súpermamás” que nos venden por todos lados.

Me imagino que ser una Supermamá no debe ser tarea fácil (no solo por cuidar la parte física, sino también mantener el trabajo, el amor y la pasión en la pareja, el cuidado del hogar, la vida social, los amigos, la familia ¡ah y claro! cuidar y educar un niño… y eso que ningún momento nombré tiempo para ti). Agotador de solo tipearlo. Quizás las supermamás dan un paso extra que no da la mayoría, están dotadas de una genética maravillosa o quizás sea una combinación de ambas. No lo sé. Pero lo que descubrí después de 500 mensajes, lecturas y búsquedas, es que todas las mujeres tienen una experiencia personal muy diferente e Incomparable. ¿Qué increíble no? Hasta en eso somos únicas. Nuestra bio individualidad se asoma otra vez.

Sabiendo esto voy a omitir desde un principio particularidades y trabajar sobre algunos puntos generales que me parecen los más importantes.

¿Quieres recuperar tu figura?

Mantente ocupada

Las madres que se reconectan con sus actividades por lo general son las que bajan de peso más rápidamente. Recuerda que aquello a lo que le prestas atención es lo que eliges expandir; si llevas toda tu atención a los kilos de más no harás que se vayan. Ocupa tu mente en lo que amas, reconéctate con lo que te apasione de ser mujer (además de la maternidad) y poco a poco iras viendo resultados. Soltar, el peso no se pierde, se decide soltar. Recuerda; tu bebe también llega a TU vida. Cuídala.

Júntate con otras mamas

Puede que al principio te sientas sola. Una vez añadidos la cuna y el cambiador, y removidas las salidas nocturnas espontáneas y las horas de sueño dictadas por nuestra propia fatiga. Sentirse aislado puede ser una parte natural de la transición, lo que de ninguna manera es culpa tuya. Muchas mujeres se sienten realmente asiladas. Sus días consisten en dedicarse al cuidado infantil, como quieren ser buenas madres, cometen el error de pensar que la maternidad es un trabajo que no deja lugar para una misma. Cualquier idea que no involucre a sus hijos debe simplemente esperar, ser cancelada o incluso olvidada. También puede ser un proceso largo y tedioso encontrar a la persona con quien te animarías a dejar a tus hijos. Empiezan a sentirse irritadas y descontentas. Necesitas cuidarte a ti misma primero. Es muy importante no quedarnos encerradas en casa. El aislamiento lleva a la depresión y a la sensación de estar atrapada por completo. Si permanecemos solas en casa con nuestro hijo, podemos sentirnos desconectadas o deprimidas. Y esos sentimientos mientras estamos con nuestro querido hijo nos hacen sentir culpables. Si fuera una mejor madre ¿acaso no estaría fascinada de pasar cada momento con mi hijo? A lo largo de la historia, los nuevos padres no solían quedarse aislados. Al vivir en hogares que integraban a varias generaciones de la familia en comunidades muy unidas, los padres primerizos tenían otros adultos a su alrededor. La privacidad y la familia nuclear son fenómenos relativamente recientes, lo que tiene sus convenientes e inconvenientes. Por eso te propongo: Júntate con alguna otra amiga que sea mamá, pongan un video en youtube, motívense mutuamente a hacer algo de ejercicio, a pasear con sus carriolas, a ir a alguna clase juntas. Encontrar quien te entienda en este momento puede ser crucial para darte el aliento y apoyo que necesitas para empezar a salir del aislamiento y moverte un poco.

Clases de yoga para mamá y bebé

Ideal para comenzar paulatinamente con la actividad física. Mamá y bebe se beneficiarán de un ambiente tranquilo y de relajación durante la clase. El Yoga es una fantástica solución para recuperarte tras el embarazo, evitar molestias de espalda producidas por malas posturas o por la lactancia, recuperarse mejor del cansancio físico de los primeros meses, favorecer el equilibrio emocional, etc.  Si ya eres mamá, ya sabes lo complicado que resulta tener tiempo para ti cuando tienes un bebé o un niño muy pequeño. El Yoga junto a tu bebé es una excelente opción para recuperarte tras el parto y poder desarrollar alguna actividad junto a tu hijo sin preocuparte por dejarlo con alguien, de si le tocan las tomas, etc. pudiendo atenderlo si es necesario.

 

Recupera tu abdomen

Una de las cosas que más se quejan las madres es que el abdomen nunca vuelve a ser igual. ¿Qué podrías hacer al respecto? El momento correcto para volver a hacer ejercicio después del parto va a ser muy relativo a cada mujer, pero cuando ya te encuentres lista para moverte un poco más existen un tipo de abdominales que me han recomendado todas las madres; los abdominales hipopresivos ¿los conoces? El método hipopresivo fue creado por el doctor y fisioterapeuta belga Macel Caufriez a finales de los años 80como herramienta de recuperación de la mujer tras el parto. Caufriez descubrió entonces que ciertos ejercicios que realizaba en sus clases, como los abdominales clásicos, no solo no ayudaban sino que perjudicaban el suelo pélvico en el post parto acentuando problemas de incontinencia urinaria, etc. Por ello, los ejercicios hipopresivos han sido indicados como uno de los mejores métodos para recuperar el abdomen tras el embarazo. Aunque cabe puntualizar que no están recomendados durante el periodo de gestación. Se trata de un entrenamiento basado principalmente en la contracción isométrica de la musculatura profunda abdominal, en el que hay tensión muscular, pero no hay movimiento. Les han dado muchísimos resultados a muchas mujeres y puedes hacerlos tranquilamente en tu casa.

 

¿Cómo tratar las estrías?

Por lo general hidratamos mucho la piel para evitar la aparición de estrías pero descuidamos el tema en el post parto tanto para reducir las que aparecieron y para que no se formen nuevas. Algunos médicos dermatólogos afirman que realmente las cremas no generan tantos resultados y que gran parte de la aparición o no de estrías tiene que ver con un importante componente genético y hormonal, esto es 100% cierto; pero personalmente creo que los buenos cuidados siempre ayudarán a atenuar los efectos visibles. Así como hidratamos la piel por fuera y la cuidamos con cremas, también es sumamente importante hidratarla por dentro. Toma agua, dos litros sería el ideal. Dale a tu piel lo que necesita: vitamina C (antioxidante, regeneradora, hidratante) que encuentras en naranjas, kiwis, fresas, limón, papaya, espinacas, etc. Vitamina A (para una piel suave, flexible y sana) que encuentras en zanahorias, espinaca, calabaza, mangos, etc. y Vitamina E (anti- arrugas, regenerativa, antioxidante y protectora de los radicales libres) que puedes encontrar en el germen de trigo, pimienta cayena, semillas de girasol, almendras, etc. En general una dieta variada en frutas y verduras que aporten las suficientes vitaminas y minerales que nuestra piel requiere. También puedes consentir a tu piel con aceites y esencias masajeando las zonas afectadas dos veces por día.

Comer saludable

Quizás esto pueda resultar lo más obvio de todo pero no por eso lo más fácil. Tal vez es un buen momento para que tomes el timón de tu alimentación y te encuentres con una manera mucho más saludable de alimentarte y por ende de alimentar a tu bebe y a tu familia. ¡Aprovecha la oportunidad para cambiar! Un estilo de vida saludable no significa vivir a dietas restrictivas sino todo lo contrario, es encontrarte con tu salud por medio de todo aquello que si puedes comer y que seguramente no estés consumiendo tanto. Podría darte algunas recomendaciones muy básicas como comer frutas, verduras, tomar agua o bajar el consumo de azúcar y carbohidratos refinados; pero mi sugerencia real y más profunda es que vayas con un Health Coach o Nutriólogo que te acompañe en este proceso tan único y que puedas lograr cambios a largo plazo. Cambiar los hábitos es lo que realmente da resultados reales.

Glúteo y caderas

Aparte del aumento de volumen en el pedo y abdomen, otras partes también sufren las consecuencias del embarazo. Además de una buena alimentación, ¿cuáles serían los ejercicios adecuados para mejorar estas partes del cuerpo? Algunos ejercicios localizados son muy buenos para tonificar, pero no es posible eliminar toda la grasa localizada solo con ellos, hay que combinarlo con ejercicio aeróbico que ayuda a quemar calorías y grasa en general. Salir a caminar, correr o andar en bici son excelentes opciones (pedaleando unos 30 minutos podemos perder hasta 300 calorías); otro ejercicio estrella son las famosas sentadillas y algo que podemos practicar fácilmente es subir y bajar las escaleras.

Lactancia

La sabiduría de la naturaleza siempre trabaja a nuestro favor. Además de tener efectos importantes y positivos para el desarrollo de nuestro bebe dar el pecho ayuda, en especial en los primeros meses después del nacimiento. Las mujeres que amamantan queman calorías adicionales para elaborar la leche, por eso habitualmente pierden el peso del embarazo con más rapidez que las madres que no amamantan. El amamantamiento también produce contracciones que ayudan a reducir el útero, haciendo de esto un ejercicio para todo el cuerpo. Pero muchas mamás que amamantan dicen que tienen dificultades para bajar los últimos 2 a 4 kilos y medio aproximadamente.

Ten paciencia, date tiempo

Vivimos en el mundo de los resultados inmediatos, intentamos acelerar todos los procesos lo máximo que se pueda, desde el crecimiento de una planta hasta el crecimiento de los músculos en un gimnasio. Todo tiene que ser rápido y YA. Lamentable no todo lo controlamos, y no creo que sea nuestro lugar controlarlo todo tampoco. Los tiempos de nuestro cuerpo son los tiempos de la naturaleza, la misma que se ocupó en crear la expansión y el crecimiento de tu cuerpo para generar vida, tiene que tener el tiempo y tu paciencia para contraerse, regenerarse y volver a su estado natural. Ayúdalo si, pero no te presiones. Aprende a escuchar tu limite, saber cuándo puedes exigirte un poquito más y cuando necesitas amarlo tal cual es hoy y con esto llego al último punto.

Amate a ti misma

Amate mucho. Todos los cambios duelen, algo llega y algo se va. Abrázalo, entiéndelo, acéptalo, como entenderías a tu mejor amiga. ¿Qué le dirías a ella y que te dices a ti misma? ¿te tratas a ti con el mismo amor con que la que tratarías a ella? Amate por tu capacidad de amar, amate por tu entrega, amate por atreverte al cambio, ama a tu cuerpo por estar tan sano y entero para crear vida. En el momento que más te has entregado, más te necesitas, amate mucho. Y ten fe, si realmente quieres recuperar tu cuerpo lo vas a lograr.

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