Miley Cyrus habla como nunca antes de sus hábitos de belleza

¿Rasurarse la cara? ¿Más es más? ¿Obsesión por el gloss? Miley Cyrus tiene mucho qué decir sobre lo que ha hecho en nombre de la belleza.

En una entrevista para el portal Byrdie, Miley Cyrus reveló los secretos de belleza que ha aprendido con el paso del tiempo. De la cantante siempre podemos esperar cosas extremas, pero también puede sorprendernos con disciplina.

SU RUTINA

Miley pone especial cuidado en el cuidado de la piel. Una de las cosas que por nada del mundo permite es irse a la cama sin desmaquillar: «Por más tarde que sea, me lavo la cara. Creo que es sumamente importante».

En cuestión de maquillaje no vas a creerlo, pero la también actriz prefiere hacerlo ella misma. «Lo hago porque estoy obsesionada con la piel limpia. Mi piel estuvo tan mal en el pasado que siento que si alguien más me maquilla, me va a llevar de vuelta a esos días».

SU PRODUCTO FAVORITO

De todo lo que podría llevar a una isla desierta, Cyrus elegiría sin pensarlo un lip gloss: «Definitivamente lo necesito», dijo a la publicación. Pero hay otra cosa que llevaría y es una lima de uñas… «para tener algo qué hacer». ¡Te entendemos, Miley!

LO QUE NUNCA VOLVERÍA A HACER

¡Rasurarse la cara! Sí, la cantante quiso imitar a Marilyn Monroe y decidió pasar un rastrillo por todo su rostro. El resultado fue desastroso y terminó llena de papelitos para cubrir las cortaduras:

«Creí que era un secreto de belleza, pero me arrepentí inmediatamente. ¡Nunca lo hagan!».

SU LOOK FAVORITO

Miley Cyrus siempre le apuesta a un buen lipstick y a unas pestañas de impacto, sobre todo si planea salir de noche: «También vivo por un rizador de pestañas. Si las enchinas bien, no necesitas mascara».

SOBRE EL PELO CORTO

La novia de Liam Hemsworth se arriesgó a cortarse el pelo y no se arrepiente. Aunque ahora lo ha vuelto a dejar crecer, señala que es un look que le encanta a pesar de que muchos la compararon con Justin Bieber.

FIEL AL FITNESS

Para mantener esa figura estilizada, Miley Cyrus continúa apegada a su rutina de pilates. Por su apretada agenda, no puede hacerla todos los días, pero lo intenta porque la hace sentir bien. «A veces quiero faltar, pero sé que no lo haré».