November 2021 — ‘The Icons Book’ FW21

Dime cómo son tus dientes y te diré quién eres…

La sonrisa no es la única manera por medio de la cual expresas lo que sientes, la disposición de tus dientes, su movimiento y sus problemas, reflejan tu estado emocional.

 

La boca es un elemento muy importante dentro de la apariencia física y los tratamientos para lucir una dentadura sana cada ves son mejores, hoy en día, la salud bucal es bastante importante tanto estéticamente como por salud e higiene.

La sonrisa es el reflejo de lo que somos y de nuestro estado de ánimo, aporta una gran parte de personalidad facial que va acompañada de nuestros gestos y expresiones. Estudios científicos han comprobado que el estado de nuestros dientes podría ser el reflejo de nuestra situación emocional.

La doctora especializada en Ciencias Químicas, Bioneuroemoción y Psiconeurodontología, Rocío Lapuentenos dice que los dientes pueden revelar aspectos de la historia personal de cada uno y la manera en la que afrontamos distintas situaciones.

“El estado de los dientes puede hablar de las cosas por las que has pasado a lo largo de tu vida e incluso permite ver la forma con la que se enfrenta al mundo una persona. Un aspecto clave de su forma de ser y entender la vida”, afirma la Dra Lapuente.

“A través de ella, se puede conocer la manera en la que de cada uno de nosotros vemos y afrontamos la vida y cómo nos relacionamos con los demás, teniendo en cuenta aspectos que normalmente pasarían desapercibidos, como la forma de los incisivos o los espacios entre dientes”, cuenta la experta.

Entonces, ¿si es posible que la posición y el movimiento de nuestros dientes reflejen nuestros verdaderos sentimientos?

“El movimiento a lo largo del tiempo de las piezas dentales, puede reflejar un cambio de perspectiva de la persona hacia la vida. Esta modificación puede realizarse en dos sentidos: un diente bien alineado que pasa a una mala posición, o viceversa… dependiendo de lo que esté viviendo en ese momento, es decir, el desplazamiento de nuestros dientes puede deberse a una mala racha emocional, una época de mucho estrés o un cuadro de ansiedad», Dice Rocío.

La sociedad nos ha hecho creer que los problemas de caries son resultado de falta de higiene y una mala alimentación, pero con esta explicación, se puede notar que no todo tiene que ver con eso. Nuestra salud dental puede reflejar problemas inconscientes no resueltos y el hábito de apretar o rechinar los dientes también.

“El estrés, el sufrimiento o la inseguridad son aspectos que estimulan la creación de caries. Desde el cerebro cambia la señal eléctrica que llega al diente. Se despolariza el cristal de su superficie, es decir, se hace frágil y es entonces cuando las bacterias pueden afectar”, afirma la doctora.

En conclusión, la dentadura es un gran reflejo de nuestras emociones y sentimientos: “Nos permite conocer si la persona experimenta conflictos emocionales consigo misma o con su entorno. Es un aviso a nuestro organismo de esa desestabilidad” cuenta la Dra Lapuente.