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La exclusividad e historia de Casa De Sierra Nevada, A Belmond Hotel

La exclusividad e historia de Casa De Sierra Nevada, A Belmond Hotel

La exclusividad e historia de Casa Sierra Nevada en San Miguel de Allende

le soin noir

Por Stephanie Arouesty

Una de las propiedades insignia de Belmond, evoca el encanto de una época pasada para  ofrece una escapada urbana incomparable.

Alojarse en Casa de Sierra Nevada, A Belmond Hotel, transforma el tradicional viaje a San Miguel de Allende, en una experiencia única e inolvidable. El hecho de llegar a esta ciudad en sí, es un placer para los sentidos pero en el Centro Histórico es en donde realmente se descubre la esencia de este lugar. Y este refugio está ahi, conectado con toda la historia, a la vez que es un verdadero santuario privado. Lo primero que vez al abrir sus antiguas puertas de madera son fuentes de agua y florecientes macetas, adornando el conjunto de casonas patrimoniales que conforman el hotel.

Los edificios de los siglos XVII y XVIII tienen patios interiores, terrazas y jardines. Aquí, la historia está presente en cada pared de estuco, en los azulejos del baño y el techo curvo, todo equilibrado con lujos modernos. Al llegar a esta propiedad, se siente una sensación de estar en casa. ¿Por qué? Por la calidez con la que te reciben. Si algo caracteriza a los habitantes de esta hermosa ciudad considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, es su amabilidad.

El espacio y sus secretos

Este histórico hotel es una mezcla de edificios coloniales que datan del siglo XVI al XVIII. Cuenta con 37 habitaciones distribuidas en cinco casas coloniales: Fuente, Principal, Caballo, Limón y Palma, además de la Casa Parque, situada a dos manzanas de las otras casas, a pocos minutos a pie. Cada mansión tiene de cinco a siete habitaciones y todas ellas son únicas. Algunas vienen con patios privados o entradas escondidas.

En el corazón de Casa Palma hay un oasis oculto. La alberca está rodeada por arcos de piedra y vegetación endémica, haciendo un lugar ideal para relajarse con un drink en mano para simplemente disfrutar del momento.

La propuesta gastronómica

Dentro de su oferta se encuentra el Restaurante Andanza con platillos que han ganado múltiples premios lo que garantiza su excelencia y está dirigido por el Chef Eduardo Zorrilla, quien con su refrescante propuesta ha puesto de nuevo en la mira de todo San Miguel de Allende. Las opciones son una combinación de platos típicos de México combinados con acentos contemporáneos dándoles un toque único a los platillos más mexicanos cuidadosamente preparados y servidos en un entorno elegante y de estilo colonial.

Tunki Rooftop by Handshake, es un íntimo salón de cócteles que cuenta con cócteles innovadores, auténtica cocina peruana y vistas incomparables de una de las ciudades más emblemáticas del mundo. La azotea del hotel en colaboración exclusiva con Handshake, un legendario bar clandestino mexicano recientemente reconocido como uno de los “50 mejores bares del mundo” en 2022, trayendo una mixología elevada y creativa a la escena. Al final del día, los viajeros pueden disfrutar de las vistas de la ciudad desde este bar de cócteles en la azotea o sentarse a cenar y escuchar música en vivo en el Restaurante del Parque, contiguo al jardín.

El diseño

Cada mueble del hotel ha sido adquirido por artesanos locales en San Miguel de Allende y Guadalajara, brindando una experiencia mexicana verdaderamente auténtica. La barra teñida de oscuro, con madera local tallada con ricos detalles ennegrecidos, causa una impresión instantánea con una hermosa placa para salpicaduras de azulejos pintados a mano en colores personalizados, encimeras de piedra de mármol marrón Rojo Azteco, colgantes de vidrio y hierro, y silla de montar en tonos camel taburetes de bar de cuero. Mientras tanto, las mesas de hierro forjado y piedra torreana y los suntuosos sillones de madera con cálidos tonos terracota invitan a los huéspedes a sentarse y relajarse frente al deslumbrante telón de fondo de exuberante vegetación y vistas incomparables de la ciudad.

Fotografías: L’Beauté.