Enero 2021 — ¡Feliz Año Nuevo!

Esto es lo que pasa cuando no te bañas después de hacer ejercicio

Esto es lo que pasa cuando no te bañas después de hacer ejercicio

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Andrea Landa

El sudor que generamos al hacer ejercicio también puede irritarte y si no te bañas al poco tiempo, puede tener consecuencias en tu piel.

Nada mejor para la piel que una buena sweat session. Ayuda a eliminar toxinas, oxigena tus células y reduce el estrés que produce acné. Sin embargo, el sudor que generamos al hacer ejercicio también puede irritarte y si no te bañas al poco tiempo, puede tener consecuencias de miedo en tu piel. Sigue leyendo para descubrir qué le pasa a tu piel cuando no te bañas después de hacer ejercicio. 

Esto es lo que pasa cuando no te bañas después de hacer ejercicio:

1. Se acumulan bacterias.

Además de ser las causantes de los temidos malos olores, las bacterias que se encuentran en el sudor, pueden ocasionar infecciones en la piel. Si después de ejercitarte ignoras la regadera frecuentemente, podrías desarrollar Dermatitis Neglecta. Esta condición se caracteriza por provocar manchas oscuras en la piel, causadas por la suciedad acumulada. Si tienes prisa, aplica un poco de talco sobre tu piel para que absorba la humedad o carga con toallitas para mínimo limpiar la superficie. 

2. Tendrás «Bacne» (Back +Acné).

¿Alguna vez has tenido granitos en la espalda o pecho? Pues si saliendo de tu clase de spinning únicamente lavas tu cara y luego sigues con tus tareas diarias hasta llegar a tu casa horas después, aparecerán más. El problema no es necesariamente el sudor, sino las bacterias y toxinas dentro de él que absorbe tu cuerpo al no bañarte justo después del workout. Si sabes que no tendrás tiempo de ducharte después, asegúrate de cambiar tu sports bra y tu t-shirt. ¡Hará muchísima diferencia!

3. Si no te bañas, quedarás salada (literalmente).

Por si no lo sabías, el sudor es básicamente agua salada. Esto pasa sobre todo en el verano por el calor, pero cuando dejas el sudor bastante tiempo sobre tu piel y éste se seca, se formará una capa o película de sal sobre la misma. Cuidado, porque esto te puede generar resequedad e irritaciones.

«La motivación es lo que te pone en marcha, y el hábito es lo que hace que sigas».

— Jim Ryun

Otros rituales simples para mejorar tu rutina

Recurre a la aromaterapia

La aromaterapia no solo tienen un efecto calmante, sino que también ayudan a despejar la mente y estimular el estado de ánimo. Los aceites esenciales consisten en destilar o extraer las diferentes partes de las plantas o elementos para obtener una alta concentración de compuestos aromáticos. Para comenzar, aplica unas gotas en las palmas, frótalas y colócalas suavemente sobre la cara. Este simple ritual es ideal para hacer una pausa y deleitarte por momentos.

Realiza afirmaciones positivas

Dicen por ahí que creer es crear. Estudios científicos encontraron que las personas que practican la autoafirmación –con esto nos referimos a respetar tus deseos, necesidades, valores y a buscar la forma de expresión adecuada– muestran mayor actividad en la región del cerebro que procesa la autoestima, la valoración y el ser feliz. Una manera fácil de adquirir el hábito diario de usar afirmaciones es crear cinco oraciones positivas sobre nosotros, comenzando con las palabras «yo soy». Asigna cuando menos 15 minutos al día para respirar profundamente en silencio y para decir estas afirmaciones. ¡Verás un cambio inmediato!

Recurre a productos naturales

Ya sea que busques combatir el acné, calmar la piel, eliminar las ojeras, reducir la celulitis o hidratar, algunas de las mejores recetas de belleza y mascarillas pueden hacerse con algunos ingredientes de tu despensa.

Para limpiar la piel 

  • 1 cucharada de avena molida
  • 1 cucharada de yogurt orgánico natural
  • Miel de abeja

Aplica la mascarilla por 10 minutos y enjuaga con abundante agua tibia. Limpia con una toalla húmeda y aplica crema hidratante.

Para darle brillo al pelo

  • 1 plátano
  • 3 cucharadas de miel

En un bowl, machaca el plátano y mézclalo con la miel. Aplícalo por 30 minutos y después enjuaga con agua tibia. Lava el pelo con tu shampoo normal y no olvides usar acondicionador.

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Fotografías: Pexels.