¿Por qué necesitas probar el shampoo en barra?

No es nuevo, de hecho es el primer tipo de shampoo que existe. Antes de que se inventaran las botellas de shampoo líquido, todos usaban pastillas para lavarse el pelo.

No contamina, su presentación ahorra el uso de botellas de plástico, dura lo mismo que tres envases de shampoo tradicional y contiene menos químicos y más ingredientes naturales.

No lastima, la mayoría de los shampoos en barra no contienen sulfatos y están hechos con aceites esenciales que te dejan el pelo más suave, brilloso y sin dañar el cuero cabelludo.

No irrita, el shampoo tradicional se aplica sobre el cuero cabelludo lo que puede dañar o lastimar a las personas de piel sensible. El shampoo en barra se aplica directamente sobre el pelo por lo que no es tan abrasivo con nuestra piel.

¿Así quién no quisiera comenzar a lavar su pelo con shampoo seco? Y su uso es igual de fácil, lo único que necesitas en frotar la barra contra tu pelo o la palma de tu mano hasta conseguir un poco de espuma. Masajear la cabeza y enjuagar.

Las marcas de shampoo en seco recomiendan que el cambio de líquido a barra sea paulatino en lo que el pelo se acostumbra a los nuevos ingredientes y no se reseque. Por lo que puedes empezar a utilizarlo una vez si y otra no hasta que tu pelo te ruegue por más shampoo en barra.

 

En Lush cuentan con la mayor variedad de shampoos sólidos para cada tipo de pelo.

Para cuando buscas un shampoo que sustituya las mascarillas: Avocado Co Wash (200 pesos)

Para las personas que les gustan los olores frescos y la limpieza profunda: Karma Komba (220 pesos).

Para darle brillo a tu pelo con fragancia a cítricos: Montalbano (220 pesos)