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6 mitos de belleza en los que debes dejar de creer

Hay afirmaciones que no tienen ninguna evidencia científica, pero de tanto repetirlas, se van convirtiendo en mitos populares. Te revelamos algunos de los más comunes. 

 

 

Cuando se trata de belleza, todo puede llegar a ser subjetivo. Desde el consejo de una amiga, hasta los métodos de un especialista en el tema, depende de cada persona si algo le funciona al 100% o no. Existen tantos mitos que es posible que lleves toda la vida creyendo en más de uno. Para asegurarnos de que no seas víctima de ellos, desmitificamos seis creencias que podrían estar afectando tu rutina de belleza. ¡Toma nota!

 

 

Mito 1: Todos los productos de tu rutina de ‘skincare’ deben ser de la misma marca.

Es un hecho, diferentes líneas de productos pueden destacar y trabajar en diferentes problemas. Mediante la utilización de diferentes ingredientes que benefician la piel, cada aliado de belleza tiene diferentes cualidades y características. Por lo tanto, no tiene nada de malo si combinas diversas marcas de belleza o productos dermatológicos para customizar tu rutina de belleza. El secreto está en la prueba y el error.

 

Otra creencia común relacionada con este mito es que si un producto es caro, es más efectivo. Por supuesto que vale la inversión en aliados con ingredientes activos. Esto siempre y cuando verifiquemos que sus compuestos tengan la concentración necesaria para ser eficientes ya que el precio deja de ser lo más relevante cuando la efectividad es alta.

 

 

Mito 2: Entre más te cortas el pelo, más te crece. 

Si llevas años programando citas capilares cada seis semanas con la esperanza de tener una melena larga y voluminosa, es probable que estés creyendo en uno de los mitos de belleza más comunes. Los expertos afirman que el crecimiento del pelo comienza desde el folículo, por lo que para aumentar el crecimiento –además de despuntar– es indispensable tratar el cuero cabelludo de manera óptima. Lo recomendable es recurrir a exfoliantes y mascarillas cuando menos cada 15 días para desintoxicar, reequilibrar el nivel de pH, estimular la circulación y por lo tanto mejorar el crecimiento.

 

 

Mito 3: Exponerte al sol ayuda a cubrir imperfecciones.

El daño solar es uno de los temas de mayor importancia en el cuidado de la piel. Si bien puede parecer que un día al sol hace maravillas, en realidad daña la dermis permanentemente. Aunque parezca que el sol seca el acné y da un glow especial, es un hecho que deshidrata la piel y bloquea los poros. Todo esto sumado a que los poderosos rayos UVA y UVB causan envejecimiento prematuro. Si vas a exponerte al sol, no olvides usar bloqueador solar para evitar consecuencias irreversibles.

 

 

Mito 4: Depilarte la cara engruesa el vello facial.

El desarrollo del mismo está controlado por el folículo y recurrir a la depilación no afecta su patrón de crecimiento. Sin embargo, existen métodos como el uso del rastrillo que cortan en la parte más gruesa y cuando el vello vuelve a crecer, puede sentirse más grueso y áspero que antes. La clave está en recurrir a la cera o a las pinzas y hacerlo en un lugar especializado para obtener un acabado uniforme. Estar libre de vello, permite una mejor absorción de otros productos para el cuidado de la piel.

 

 

 

Mito 5: El botox se aplica únicamente en las líneas de expresión.

La toxina botulínica relaja los músculos que causan arrugas y líneas, suavizando temporalmente su aspecto. Al bloquear los impulsos nerviosos locales en músculos específicos de la cara –aunque sea temporalmente– el Botox le impide tener control total de las expresiones faciales. Por ello es de suma importancia preguntarle al dermatólogo en qué lugares aplicará este medicamento para cumplir con el objetivo de prevenir la formación de arrugas.

 

 

 

Mito 6: Nunca debes de aplicar aceite en las pieles grasas.

 

No solo la piel propensa a producir grasa necesita hidratación, sino que agregar aceite puede ayudar a controlar las glándulas sebáceas con sobreproducción. Lo ideal en estos casos es agregar un producto con el que se consiga un balance.

 

 

Fotos: Istock