Spring-Summer 2019

Sé parte de nuestra comunidad

La historia detrás de nuestros perfumes favoritos

Nos remontamos a los orígenes de las fragancias e ingredientes hasta llegar a los perfumes que hoy son parte de nuestra rutina diaria de belleza. 

Fragancia y eternidad son dos conceptos que están íntimamente relacionados desde el origen de los tiempos. Ya sea el poder que tiene de remontarnos a todos aquellos momentos memorables o todas esas antiguas creencias que afirman que los aromas establecían una comunicación con los dioses, la embriagadora historia del perfume es tan seductora como su esencia.

Un poco de historia

 

Las primeras manifestaciones del perfume datan del año 3.000 a.C. según muestran los jeroglíficos en las tumbas de los antiguos egipcios y de la cultura mesopotánica. También es sabido que los sacerdotes egipcios son los precursores del perfume moderno ya que fueron los primeros en usar resinas aromáticas para disfrazar el olor los sacrificios que hacían como ofrenda. También se piensa que el incienso complacía a los dioses por lo que la mirra y el enebro eran elementos que se quemaban todas las noches para garantizar el regreso del dios del sol, Ra al inframundo. Tiempo después, la leyenda dice que Cleopatra hizo que las velas de los barcos que la transportaban fueran cubiertas con fragancias antes de partir hacia el mar, para que de esta forma se percibiera el olor a su llegada, desde antes de ser vista.

 

 

En Roma, el agua de rosas goteaba de las fuentes para demostrar el lujo del imperio mientras que los griegos fueron los primeros en lograr perfumes para usarse sobre la piel. Sin embargo, fue hasta 1760 cuando se fundó la Casa del Credo, lugar en la que la calidad y belleza de sus perfumes capturaron rápidamente la atención de la realeza. En Francia, el rey Luis XIV exigía a sus perfumistas tener un aroma diferente para cada día e ir cambiando según las estaciones del año.

 

Los ingredientes y su significado

 

Lo que ha sido una constante a lo largo de la historia del perfume, es el hecho de que siempre ha sido y seguirá siendo sinónimo de lujo y poder. Desde siglos atrás hasta la actualidad, los elementos que hoy son algunas de las notas principales en la perfumería contemporánea como jazmín, sándalo, limón, lirio, madera y miel, siguen siendo casi los mismos.

 

 

Si bien los aromas tradicionales han tenido pocos cambios la forma de conseguirlos, hoy por hoy es completamente diferente. Actualmente, las firmas de belleza crean mezclas sintéticas para imitar estos ingredientes, una práctica nacida a finales del siglo XIX, junto con las primeras fragancias de marcas como Guerlain.

 

Fotografías: Istock